¿Cuándo se usan los retenedores dentales? ¡Toda la información aquí!
 En Ortodoncia

La ortodoncia es uno de los principales métodos que se utilizan para lograr una excelente salud bucal. Pero, a pesar de su increíble eficiencia, los expertos deben recurrir a ciertos recursos que impiden la acción de agentes que afectan el resultado final, como, por ejemplo, los retenedores dentales. Ahora bien, ¿cuándo se usan los retenedores dentales?

La respuesta a la ortodoncia depende de las características particulares de cada paciente, la constancia en el tratamiento y la puesta en marcha de las distintas recomendaciones del especialista durante el trabajo. Sin embargo, los siguientes escenarios podrían poner en riesgo los efectos obtenidos a largo plazo:

  • Los tejidos periodontales y gingivales se ven afectados por los movimientos generados por la ortodoncia en los dientes y, por ende, requieren de un tiempo para recuperar su espacio natural cuando se retiran los aparatos.
  • La dentadura puede quedar en una posición inestable tras la culminación del tratamiento, por lo que la presión del tejido blando produce una constante tendencia a la mala posición dentaria.
  • Las transformaciones sufridas por el crecimiento podría generar alteraciones en los resultados de la ortodoncia. Esto significa que cuando los dientes no están en una posición correcta y el crecimiento se ve detenido, los retenedores son imprescindibles hasta que se haya completado la reorganización periodontal y gingival.

Si los dientes no poseen una situación estable, como sucede generalmente con una expansión significativa de los arcos dentales, no servirá el retiro gradual de los retenedores.

Ahora bien, vale la pena aclarar que todo aquel que haya utilizado la ortodoncia para mejorar la posición de sus dientes necesitará usar retenedores. En otras palabras, no importa cuál sea la situación, no es factible abandonar por completo la retención hasta haber culminado el proceso de crecimiento.

utilizacion de retenedores dentales

Tipos de retenedores dentales

Los retenedores dentales pueden clasificarse en tres categorías: fijos, removibles y transparentes. Según los requerimientos de las personas y las recomendaciones del experto, es posible utilizar un retenedor acorde con la realidad del individuo. Estas son las principales diferencias entre cada uno:

  • Retenedores dentales fijos: se emplean en aquellas circunstancias en las que se espera una posible inestabilidad intraarticular; por lo tanto, el ortodoncista planifica una retención a largo plazo. Para este tipo de retención, generalmente se ofrece cuatro indicaciones básicas: mantenimiento de la posición de los incisivos inferiores, del diastema, del espacio para un implante dental y de los espacios de la extracción cerrados en adultos.

Se caracterizan por ser una barra lingual fija, que está cementada a los caninos y, en ocasiones, a los primeros premolares también. Asimismo, está apoyada en la superficie lingual plana de los incisivos por encima del cíngulo.

  • Retenedores removibles: es un método eficaz para evitar la inestabilidad intraarcada. Pueden ser de dos tipos:
    • De resina tipo Hawley para aquellos pacientes en los que necesitemos mayor retención en la forma de arcada, por ejemplo si hemos realizado una expansión.
    • Ferulas transparentes: funda invisible que se adapta a la perfección a la medida de los dientes y que logran mayor discreción y estética.

En líneas generales, los retenedores dentales son un mecanismo pasivo que no está diseñado para mover los dientes de lugar, sino de evitar que se muevan en direcciones indeseadas. En este sentido, es fundamental recibir asesoramiento para obtener una sonrisa espectacular. Desde nuestra clínica dental en Valencia, te recomendamos que te pongas en manos de auténticos profesionales. ¡Estamos a tu entera disposición!

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