En Implantes dentales

Los dientes son la parte más importante de la boca y sabemos que en muchos casos la pérdida de alguna o de varias piezas pueden hacer que nos avergoncemos a la hora de sonreír o de sentirnos a gusto con nosotros mismos. En IDIM clínica dental Valencia creemos que los implantes dentales son, para muchos pacientes, la mejor solución para reponer los dientes que ya no están o que no se puedan salvar mediante otras técnicas, por lo que queremos compartir nuestros conocimientos con nuestros pacientes y lectores del blog, sobre los tipos de implantes y pilares implantológicos.

Tipos de implantes

tipos implantes

En IDIM, la clínica dental en el centro de Valencia, hemos realizado una clasificación completa de los tipos de implantes dentales. Existen varias formas de clasificar los implantes en función de en qué característica principal nos fijemos.

Una de las clasificaciones más habituales entre los profesionales es la que tiene en cuenta el “cuello” del implante, que es la sección que atraviesa la encía, hablamos de:

Implantes “bone level” o sin cuello pulido

Los implantes sin cuello de pulido van colocados en profundidad, a nivel del hueso o incluso más profundos. Suelen requerir unas piezas intermedias, llamadas pilares, que conectan el implante (el tornillo de titanio) con la prótesis (los nuevos dientes). Sus principales ventajas son que permiten conseguir más fácilmente una alta estética en la zona anterior y que dan una mayor flexibilidad de opciones al dentista para individualizar la prótesis para cada paciente. Su principal inconveniente es que, si el dentista y el laboratorio no trabajan con precisión y finura, son más propensos a sufrir enfermedades peri-implantarias.

Implantes “tissue level” o con cuello pulido

Estos implantes tienen un cuello de titanio pulido que atraviesa la encía. Este cuello facilita el mantenimiento de la salud de los tejidos bucales alrededor del implante. En IDIM destacamos que son más fáciles de colocar, restaurar y, sobre todo, de mantener sanos. Están especialmente indicados para zonas posteriores (donde no se requiere la máxima estética) y en pacientes fumadores o propensos a perder hueso.

Implantes cigomáticos

Los implantes cigomáticos son un tipo de implante dental que se coloca cuando se ha producido una gran pérdida de estructura ósea y no es posible su regeneración. La diferencia esencial que existe entre los implantes dentales cigomáticos y los implantes convencionales es que los primeros se colocan a través de la cavidad bucal, pero se anclan en el hueso cigomático (el hueso de la mejilla). Por ello, son implantes mucho más largos de 4 a 6 centímetros de longitud.

Otra clasificación habitual entre los profesionales que se dedican a la implantología es la que se basa en la forma del cuerpo del implante:

Implantes cónicos

Los implantes cónicos reciben este nombre por su forma. Al tener forma de cono proporcionan una mayor estabilidad y se adaptan al hueso fácilmente. Sin embargo, no permiten al dentista elegir la profundidad a la que se coloca el implante en el momento de su inserción.

Implantes cilíndricos

Estos implantes se caracterizan por tener una forma cilíndrica en la parte enroscable que se fija en el hueso. Con estos implantes es algo más complicado para el dentista conseguir la estabilidad del implante, pero permiten decidir con más precisión su posición final.

Implantes roscados o cilíndricos no son mejores unos que los otros, sino que va a depender de la experiencia del dentista y de las condiciones del hueso del paciente qué tipo de implante es el más indicado.

Una tercera clasificación muy habitual para organizar los tipos de implantes es la que tiene en cuenta la rugosidad de la superficie:

Implantes rugosos

La rugosidad de la superficie ayuda y acelera la formación de nuevo hueso sobre el implante. Los implantes rugosos pueden ser colocados por lo tanto en pacientes con huesos de peor calidad, y los dientes pueden colocarse antes.

Su inconveniente es que la rugosidad también retiene suciedad, por lo que estos implantes son más propensas a sufrir infecciones y las enfermedades periimplantarias (si ocurren) progresarán más rápido. Por ello, su mantenimiento constante por el paciente y por la clínica es fundamental.

Implantes lisos

El titanio liso favorece menos la formación de hueso, por lo que va peor en huesos de poca densidad y es necesario esperar más tiempo desde que se coloca el implante hasta que se ponen los dientes. Sin embargo, una vez está integrado en el hueso, retiene menos suciedad y es más fácil resolver posibles infecciones.

Como puedes ver, existen muchos tipos de implantes. No hay un implante mejor ni perfecto, sino que va a depender de las características de cada paciente y de cada situación (por ejemplo, de cuántos dientes faltan, y de si estos faltan en el maxilar o en la mandíbula, en la zona estética o en la zona posterior) qué implante es el más indicado. Todo ello debe juzgarlo el profesional que coloca el implante, y elegir para que el tratamiento con implantes de su paciente tenga las mayores probabilidades de éxito. Por eso, es fundamental elegir clínicas dentales con amplia formación y experiencia en implantología, como es el caso de nuestra clínica IDIM.

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