¿Son recomendables los implantes dentales Low-Cost?
 En Implantes dentales

En los últimos años se han puesto de moda el concepto «low-cost» en cualquier producto. Las empresas atacan con precios agresivos y además le añaden la terminología LOW-COST. Desde nuestra clínica dental en Valencia, especialistas en Implantología dental, queremos tratar este tema para poder explicar cuál es la situación que nos encontramos en nuestro sector.

En primer lugar vamos a dejar un poco más claro que significa esta palabra inglesa. Low-Cost significa «económico», por lo que cualquier producto asociado a Low-Cost nos dará una imagen de bajo precio o barato.

Vamos a poner unos ejemplos para que nos quede más claro este termino. Son ‘low-cost’ los vuelos con Ryanair, la ropa de Zara o los muebles de Ikea. Está claro que todos estos productos tienen en común los precios reducidos. Además de tener esta característica en común la reducción del precio sólo es posible porque se renunciando a algo. No se da nada gratis.

En Ryanair renunciamos a la comodidad y aceptamos hacer colas. En Ikea aceptamos que los muebles son de menos calidad y que en unos años tendremos que cambiarlos por su continuo uso; ¿Queremos esto para nuestra salud?

Mucho cuidado con los implantes dentales baratos

En IDIM nos preocupa su llegada a los tratamientos de salud como en los implantes dentales por el significado que tiene dicha palabra: «renuncio a una calidad» por menos precio. Para responder a esa pregunta clave, hay que analizar de qué depende el precio de un implante dental.

En España se ponen cada año cientos de miles de implantes dentales, y los precios oscilan de manera considerable, entre poco más de 500 euros hasta por encima de 2000 euros. Pero además de en el precio, hay otras variables que cambian entre unos casos y otros, que influyen de forma crucial sobre el precio y que el paciente preocupado por su salud debe conocer. Estas variables son:

  1. El material que se coloca en la zona bucal.

Hay que tener en cuenta tanto el implante en si (el tornillo de titanio) como la prótesis (el diente) que va sobre el implante.

Por supuesto, unos dientes realizados con buenos materiales por un buen técnico de laboratorio no van a costar nunca lo mismo que unos dientes hechos con materiales de saldo por un técnico sin formación o experiencia.

  1. El Implantólogo que realiza el tratamiento.

El odontólogo recién salido de la facultad tiene permitido legalmente realizar cualquier tratamiento en la boca, por complejo que sea. Pero que tenga ese permiso legal no significa que tenga las capacidades y habilidades necesarias. En la mayoría de países europeos, para poder hacer cirugías y colocar implantes dentales, los odontólogos deben especializarse, de forma similar a como se especializan los médicos en nuestro país.

Aunque la ley no lo exija, el paciente sí debe exigir al profesional que le va a colocar un implante una formación y experiencia adecuada para la complejidad de su caso. La formación y la experiencia cuestan mucho tiempo, esfuerzo y dinero al odontólogo, por lo que cuando un tratamiento lo realiza un profesional bien preparado también lo estamos pagando.

  1. Los medios y el equipamiento para diagnosticar, planificar y realizar el tratamiento de implantología.

Colocar un implante no es lo mismo que realizar un adecuado tratamiento de rehabilitación oral con implantes dentales. El tratamiento de rehabilitación implica un estudio exhaustivo previo del caso, con las pruebas diagnósticas (modelos, fotografías intra y extraorales, radiografías, tomografías computerizadas, encerados diagnósticos virtuales y físicos, etc.) que sean necesarias para llegar a decidir cuál es el mejor plan de tratamiento para cada paciente en particular.

Tras el diagnóstico y la planificación, tenemos que poder realizar el tratamiento en el paciente. Disponer de instrumentos y máquinas específicos para cada caso va a permitirnos realizar ciertas técnicas o hará que el tratamiento sea más sencillo, más predecible y menos molesto para el paciente.

En implantología dental, no te la juegues

No utilizar buenos materiales, la falta de formación o experiencia del profesional, o no utilizar las pruebas diagnósticas, instrumentos y equipamientos adecuados para el tratamiento con implantes van a suponer una disminución en la seguridad y en la predictibilidad del éxito del tratamiento. Los problemas de salud y estética que derivan de un tratamiento mal realizado pueden llevar a una situación mucho más desastrosa que al principio y muchas veces será necesario gastar mucho más dinero para intentar resolverla que el coste de un tratamiento ‘normal-cost’.

Todos conocemos los dichos “nadie regala duros a cuatro pesetas” o “lo barato siempre sale caro”, y probablemente todos hemos tenido experiencias desagradables que nos han hecho pensar cuánta razón tiene el refranero español.

El paciente se merece un material que ofrezca garantías, un profesional bien formado y con la experiencia necesaria para tratar su caso, y los medios adecuados para planificar y realizar el tratamiento.

Nos hemos especializado en los casos más difíciles en implantes dentales en Valencia. Contamos con un equipo de especialistas que lleva toda una vida dedicada a la implantología dental.

 

0/5 (0 Reviews)

Dejar comentario